Reportajes

“¡Aquí no crecen flores ni árboles pero florecen las personas!”

Educación, Integración, Autonomía, en un campamento de refugiados.

Estamos en el campamento de refugiados saharauis de Smara (Tinduf), en uno de los lugares más inhóspitos del mundo, el desierto argelino. No se ve una planta, y el calor del día, la arena en los ojos, no te dejan imaginar el frío que llegará con la noche. Pero en ese lugar llamado El Infierno por las gentes locales, ver salir a los niños del Centro de Educación Especial Castro es una explosión de alegría.

Hace 7 años, en este campamento en medio de la nada, el Doctor Buyema, conocido como Castro, por sus largas barbas de su época juvenil similares a las del dirigente cubano, fundó el primer centro de educación especial  en un campo de refugiados. Niñas y niños con distinto tipo de discapacidad (autismo, síndrome de down, discapacidad intelectual y física) encontraron en el centro Castro un lugar no sólo donde recibir educación y mejorar sus habilidades. Sino también un espacio que les apartara de la marginación y la etiqueta de “inútiles” que muchas veces se les atribuía debido a su condición.

En la actualidad una media de 70 chavales acuden cada día al centro, como los nómadas llegan a un oasis. En medio de la dureza de la vida de los saharauis en el exilio, cuando cruzas la puerta del centro encuentras juguetes, libros, pupitres, aparatos de psicomotricidad, sala de estímulos sensoriales, taller de escritura.

Un verdadero “lujo” que Castro ha conseguido levantar gracias a su esfuerzo y a la labor de cientos de personas -saharauis, españoles, europeos- que aportan lo que tienen: tiempo, dinero, ilusión…“Sacamos material de la nada, nos traen medicinas, material escolar. Una pareja catalana nos donó una biblioteca que fue su regalo de boda”.

A pesar de reconocer las dificultades iniciales, Castro argumenta que el secreto de este “milagro” es la plena confianza en uno mismo. En estos 7 años el centro se ha desarrollado mucho. Castro ha conseguido el respeto del gobierno del Frente Polisario, y con su ejemplo ha provocado que se creen escuelas de ese tipo en el resto de los campamentos saharauis.

Educación, Integración, Autonomía

Tres objetivos, repetidos hasta la saciedad por los trabajadores, marcan el trabajo en el centro: Educación, Integración, Autonomía. Esas son las guías que dirigen el día a día, con siempre insuficientes medios materiales, pero con toda la voluntad y el cariño. Los 10 profesionales enseñan destrezas básicas, para que los niños se puedan desenvolver en la vida cotidiana como cualquier otra persona.  Se trabajan las relaciones entre ellos, y se fomenta que los niños sean activos y tengan iniciativa.

“Hacemos actividades, artesanía, dibujos, para que ganen su dinero y aprendan que el dinero requiere esfuerzo y así no pidan limosna”. En este sentido, el dinero que ganan con la venta de estos objetos es mucho más que una ganancia monetaria, también lo es de autoestima, autonomía y de inclusión en la sociedad. “Se les dice que den una parte del dinero a sus familias para que ellas vean que son productivos, y así se sensibiliza para que ‘al niño diferente’ no se le margine”, afirma Castro.

Las actividades del centro son muy variadas. Se enseñan los modos de las distintas culturas: enseñar a poner el té y comer el pan con las manos a la manera saharaui, y también a coger cubiertos “como los amigos españoles”. Hay también una consulta médica dirigida a los niños por la mañana y de atención pública por la tarde. Y se recuerda con constancia la importancia de la higiene.

“Los pequeños grandes logros”

Nosotros enseñamos “el valor de los pequeños logros”, y cómo esas “pequeñas metas pueden llevarnos muy lejos”. Con esa filosofía hablan los trabajadores del centro. La sonrisa de Hassan (en foto) es inmensa al salir del centro, y con la traducción sabemos que está “muy contento de estar en el colegio” porque “aprende muchas cosas”. Y sus palabras confirman lo grandes que son esos “pequeños logros”.

Los objetivos y la metodología no se diferencian mucho de los que podría tener un país europeo con todas las facilidades materiales. Se apuesta por la integración escolar y laboral. “Cada cierto tiempo mandamos a niños al colegio del campamento. A veces nos los devuelven, pero otras consiguen seguir”, dice Castro, quien no se resigna a que su centro se convierta en un gueto sino en todo lo contrario: una oportunidad para la integración. “Cuando sabemos que hay un trabajo disponible en el campamento, ofrecemos a los chavales para que lo hagan”, y casi siempre el resultado es muy positivo, explica Castro con un orgullo que le desborda la mirada.

Memona, educadora

“Veo cómo mejoran ellos y cómo mejoro yo misma”. Así de feliz explica la joven Memona su trabajo como educadora en el centro: “lo que hago lo hago con gusto y con cariño”.  Memona no oculta su satisfacción por trabajar en el centro, y su agradecimiento a Castro por haber confiado en ella hace 3 años cuando apareció por el centro a curiosear y le ofrecieron un trabajo que le ha cambiado la vida.

Ante la pregunta de qué es lo que más valora de su trabajo, Memona duda y niega con la cabeza, no sabe qué responder. Memona asegura: “todo lo que hago es especial, me gustan todas las actividades y no tengo ningún niño favorito, en este centro, con estos niños, cada día es único. Creo que por eso lo llaman educación especial”.

Anuncios

Acerca de Alberto Senante

Periodista es gente que le cuenta a la gente lo que le pasa a la gente. Con esa idea del reportero Eugenio Scalfaro trabajo. Y este es el resultado...

Comentarios

Aún no hay comentarios.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: